Alteración de una o las dos trompas de Falopio dando lugar a una obstrucción por acumulación de líquido que provoca que la trompa se dilate impidiendo que realice su función de encuentro entre óvulo y espermatozoide.

Los síntomas más frecuentes en un hidrosalpinx son el dolor pélvico, malestar abdominal y la infertilidad. En muchas ocasiones el hidrosalpinx es detectado en revisiones ginecológicas por casualidad, ya que puede pasar desapercibido para la paciente por la ausencia de síntomas.

Una ecografía ginecológica puede ser suficiente para su detección. Se completa con otras pruebas más determinantes como la histerosalpingografía, que permite valorar la permeabilidad de las trompas de Falopio.

Puede ser causada por una infección de transmisión sexual o una enfermedad inflamatoria pélvica.

Dependiendo de la causa y la evolución, puede ser tratado con antibióticos y antinflamatorios o como segunda opción intervenir quirúrgicamente.

Recuerda que con las revisiones ginecológicas anuales prevenimos y detectamos posibles anomalías.