Los municipios que más crecieron fueron los de Siero, Gijón y Oviedo, mientras que Mieres, Langreo y Avilés lideran las pérdidas
MARCO MENÉNDEZ | GIJÓN.
El Principado de Asturias registró en 2010 un descenso de población por segundo año consecutivo. Así se desprende de las cifras oficiales de población resultantes de la previsión de los padrones municipales a uno de enero de 2011 y publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Según esos datos, la región cerró el pasado ejercicio con 1.081.487 habitantes, 2.854 menos que en 2009, año en el que ya se había perdido casi un millar de habitantes con respecto al anterior.
De esta manera, se confirma la tendencia a la baja de la población asturiana. Entre los años 2000 y 2007, el Principado contó con un número más o menos constante de habitantes, que oscilaba entre 1.073.761 y 1.076.862. Los datos indican que el mayor incremento se registró al año siguiente, pues el INE apunta que el uno de enero de 2008 la población asturiana superó por primera vez los 1.080.000. 2009 comenzó con 1.085.289 y, durante los doce meses siguientes, la región perdió casi un millar de habitantes. Esa caída continuó en 2010, año que finalizó con 2.845 ciudadanos menos en Asturias.
El INE acaba de hacer públicos los datos relativos a los diferentes municipios de la región, en los que se observa que, de los 78 concejos, sólo 24 registraron un saldo poblacional positivo. El mayor crecimiento lo registró el municipio de Siero, que ganó 364 habitantes y se sitúa ya con una población de 52.094 ciudadanos, afianzándose en la cuarta posición de los concejos de la región.
Gijón consiguió el segundo mayor incremento de población, con 361 nuevos vecinos, reafirmando al concejo como el más habitado del Principado, con 277.559. Oviedo también ganó población, concretamente 236 ciudadanos, y se queda en un total de 225.391.
El resto de los municipios que durante 2010 incrementaron su padrón fueron los de Bimenes, Candamo, Cangas de Onís, Castrillón, Corvera de Asturias, Degaña, Gozón, Illas, Llanera, Llanes, Onís, Peñamellera Alta, Pesoz, Ponga, Proaza, Ribadedeva, San Martín de Oscos, Santa Eulalia de Oscos, Soto del Barco, Villaviciosa y Yernes y Tameza.
El resto de los municipios vieron cómo descendieron sus padrones. Hay bajadas verdaderamente llamativas. La mayor es la de Mieres, que el año pasado se dejó en el camino a 737 vecinos, quedando en 42.951 y continuando así con su continuada bajada de los últimos años, no en vano hay que recordar que no hace mucho tenía una población superior a los 50.000 habitantes. Una situación similar es la que atraviesa el concejo de Langreo, que ha visto descender su padrón en 660 ciudadanos y se queda con 44.737. Avilés sigue manteniendo con holgura su tercera posición como ciudad más poblada de la región, con 83.617 vecinos, a pesar de que en 2010 perdió 585.
El resto de los municipios asturianos que perdieron población lo hicieron en cantidades más moderadas, pero no deja de ser sintomático que dos terceras partes de los municipios asturianos, especialmente de la zona rural, continúan despoblándose.

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